I
Testigas de una mirada fulminante,
Nadan por doquier danzantes en el alma,
Alegres de estar atadas a tu mano,
Ahogadas están de la ilusión.
Hoy mi pecho no las puede contener,
Esos golpes me dejan sin aliento,
Ya me asustan. Casi estallan.
No sé si es mayor el miedo o la dicha,
Ilusionadas pueden romper el corazón,
Cómo callarlas si te miran y saltan,
Te imaginan y se revuelven.
II
Ayer se voló una,
Golpeada por el dolor,
Fibras que parecían irrompibles,
Ahora dejan escapar la ilusión.
Como Houdinis atrapadas,
Huyen para no sufrir,
Lo atroz es que dejan sus huevos,
Y siguen atadas a tu mano.
III
Cómo es posible que se llenen con el polvo,
Residuos que las alimenta y nutre,
Recuerdos que de ser borrados,
Dejarían de presionar costillas.
Pero hoy no,
La memoria ganó otra vez la batalla al olvido,
Parece que seguirán danzantes.
IV
No tengo más remedio,
El polvo será mi bocado.
A volar con las polillas.
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