El alambre de púas, una de las creaciones más sorprendentes, útiles y simples de la humanidad, tiene un insospechada e invaluable utilidad e importancia para la natación. ¿Qué mejor forma de que nuestros nadadores en su entrenamiento aprendan a seguir la ruta óptima que haciéndolos rectificar con el alambre cada vez que se desvíen de tal ruta en competencia olímpica?
Sí, algunas cicatrices resultarán, algunas heridas descalificadoras aparecerán en nuestros nadadores. Probablemente perderemos deportistas, pero así nos aseguramos de que los mejores, los más aptos, los más hábiles, serán aquéllos que nos representen y traigan las medallas para nuestra querida patria.
Si esta es la primera vez que ingresa a este sitio, le recomendamos leer la introducción para comprender su contenido.
domingo, 17 de enero de 2010
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