Mirarte y perderme en ti, es uno de mis sosiegos. Pero no el único. Ni el más el más urgente. Tal vez en mí, en mi sosiego, esté más interesado en quitarte lo que se atraviesa, en destaparte, en cubrirte con mi irracional cuerpo. Quiero mimarte y glorificarnos. Si se da tu aceptación, me confiero todo: firmo este contrato de adhesión eternamente temporal.
Tu voluntad conmigo, mi voluntad contigo. Grita, soy todo oídos. Tiembla, ¿yo?, el epicentro. Prohibidos están tus juegos. Pensamientos herejes: inquisición merecida. Despierta. Los dioses están dormidos, entumecidos, impotentes, inmutables. Ilusorios. Mis ojos cerrados testigos.
Para dar fin a este episodio. Que éste, este pez, muera por tu boca. Como si fueran diseñados para estar juntos. Juzgado seré por tu lengua.
Si esta es la primera vez que ingresa a este sitio, le recomendamos leer la introducción para comprender su contenido.
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1 comentario:
salam from khudori
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